México tiene el primer lugar en bullying y violencia intrafamiliar  el cual va en aumento en el país. En lo que va del año se han reportado más de 60 mil carpetas de investigación por este delito y la cifra continúa creciendo. (SESNSP)

¿La solución?

No existe sólo una solución. Una problemática tan grande requiere de diversas soluciones, de muchas manos ansiosas por apoyar a cambiar el rumbo de nuestra nación. Como docentes tenemos a los niños del presente y a los adultos del futuro en nuestras manos, pero nuestra formación no nos preparó para esto, para enfrentarnos a la violencia en casa, a los medios de comunicación que se vuelven las nanas o a la calle que enseña más de la vida que cualquier documental. 

La escuela es experta en crear hábitos. ¿Recuerdas qué hacías todos los lunes a las 8 de la mañana cuando ibas en la primaria? ¡Honores a la bandera! e independientemente de si te gustaba o no o de si participabas activamente o sólo cantabas el Himno Nacional, se formó un hábito en ti y aunque ya no lo practiques, sabes perfectamente cómo saludar a la bandera, estar de pie con los brazos a los costados y de memoria cantar el Himno Nacional. 

Ahora imagina si nos enfocamos a crear otro tipo de hábitos con el mismo grado de importancia que llegar puntual a clases, portar el uniforme adecuadamente, estar peinado, saber tomar distancia por tiempos o comer con los cubiertos. Y ¡si! nos referimos a la meditación. Cada vez son más los centros educativos que integran momentos de relajación entre periodos de clases. La meditación es una práctica milenaria que tiene múltiples beneficios, algunos de ellos son la relajación, la solución de conflictos, el manejo y conocimiento de las emociones, además de que el perdón y la compasión son un eje fundamental de esta práctica. Hay niños que desde pequeños aprendieron muy bien a callarse lo que piensan a no expresar sus emociones y a resolver sus conflictos con agresión y si volteamos a ver las estadísticas por un momento, podremos entender que hay algo que no estamos haciendo bien o que podemos mejorar abismalmente. 

En una escuela de Baltimore, E.U.A. cambiaron los castigos por la meditación y los resultados fueron ¡increíbles!

¿Cómo funciona? Dentro del salón de meditación se alienta a los niños que se portaron mal a tomar asiento y practicar respiraciones o meditación, ayudándoles a calmarse y volver a centrarse. Además, les piden que hablen sobre lo que sucedió.

Como consecuencia la tasa de suspensiones disminuyó y la asistencia aumentó ¡Anímate a ponerlo en practica en tu escuela y cuentanos tu experiencia!

 

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